Si me preguntan cual es el mayor error de todos los que cometen los actores (más que el de un desafortunado material o inadecuada formación, etc) es sin duda… pasar por encima de las cosas.
Reflexionar sobre ello te servirá, además, para la vida y te retroalimentará… y serás mejor intérprete… y mejor persona.
Ya he dicho en otras ocasiones que, cuando interpretas, lo que de verdad estás siendo es generos@ con tu personaje. Le ofreces tu Yo, tu psique, tu alma, tus miedos, en definitiva… tu humanidad.
No temas. Lo más íntimo queda para ti. Les regalas la reacción, el signo externo, tu Yo frágil, vale… pero sólo tú atesoras lo que hay por debajo.
Ofreces el Yo pero a la vez quedas salvaguardad@… Tienes ese derecho, porque si no puede que te lleven a sentirte insegur@ y ahí no vas a poder dar lo mejor de ti, si hay una base desde la que volamos, compañeros del sentir, es desde las alas que solo da la seguridad…
«Trust, not control» Actuar desde la confianza, no desde el control.
Vulnerabilidad. Mostrar generosamente tu corazón a un público que ha pagado por ver humanidad.
Que ha hecho, sí, una ‘transacción económica’ –objetividad- para ver tu subjetividad. Nada más paradójico: una ficción colectiva contrastando tu verdad. Un pasaje a tu caverna. Magia.
Sin duda será cada un@ quien deba hacer ese viaje iniciático, individual y difícil, hacia sí mism@. Y volver transformad@ para trabajar desde esa verdad.
Y eso sirve igual tanto si hablamos de drama o de comedia. Ésta se basa en jugar con las miserias del alma, los defectos… solo que con un ritmo y tempo distintos y un distinto encarar las consecuencias también… ¡pero has de conocerte igual de bien y ofrecer la misma honestidad!
Trabajando yo no funciono -y no aconsejo pero allá cada cual- en esa clave ‘entro y salgo en modo personaje’ sino en modo verdad: puedes estar de ‘conversación social’ justo antes de entrar en plano o en escena, no digo que no, pero cuando en serio toca empezar a jugar tu Yo cambia, cualquier emoción puede ser convocada, te entregas a la acción.
Entrénate en cómo saber hacer ese clic, ese interruptor tuyo personal y único, en saber qué necesitas, qué te hace vibrar en esos tonos y tendrás la clave para trabajar desde un lugar en el que nadie te podrá arrebatar el puesto.
An actor can really use this power in the moment of acting, the director can really use his power in the moment of editing (Juliette Binoche)
Un actor realmente tiene poder en su momento de interpretar, el director en el de montaje.
En cine y audiovisual no esperes que te lleven de la mano.
Cuando dicen acción estás sol@… pero no temas, ahí es donde tu naturaleza de actor o actriz se despliega. Si la dejas…
Ahí es donde la genialidad puede tener lugar y lo que divide a los intérpretes en un Sí o un No: lo que ofrezcas en el intervalo de tiempo que te dejan habitar, que te dejan libre entre ‘Acción y Corten’ es tu ‘marca personal’… asegúrate de dejar huella.
…El arte consiste en tener algo que decir.
Y a quien está interesad@ en profundizar, saber cómo utilizo mis herramientas y gestiono las pruebas, se lo cuento aquí
Ser actor o actriz en España se puede comparar -me vas a permitir la licencia- con una pugna entre dos clases de entretenimiento que hay a día de hoy en antena en nuestro país: Gran Hermano vs. Top Dance.
Antes de que se hinche la vena de alguno/a déjame aclarar que me refiero a ‘hacer de un@ mismovs. formación actoral previa‘
En prensa he visto dos noticias estos días que me han llevado a esta reflexión -que nadie me ha pedido, vale… mmmmmmm…. que yo lo sé- pero esto de ser blogger es lo que tiene, que te entregas a una incontinencia escritora que te lleva a comunicar con tus congéneres lo que se supone que preocupa a la profesión… chin-pon.
¿Cómo convertirse en actor o actriz?
Ese encendido debate en cuanto alguien sube al estrellato de forma fulgurante, sin aparentemente haberlo buscado, es directamente proporcional a cómo ‘enciende’ el imaginario colectivo actoral-artístico-titiritero un «-¿Y si me toca a mí?»
¿Quién no ha soñado alguna vez con esas historias ‘Cenicienta Style’:
Yo iba a acompañar a una amiga
Iba por la calle y me pararon para ofrecerme un papel
Me descubrieron en una cafetería…
¿Leyendas urbanas? Pues como cada uno de estos casos tiene un eco mediático va a ser que no:
En el primer caso, Jesús Castro
Ese segundo, a Berta Vázquez (según contó en prime time)
Esa anécdota la cuenta la propia Maribel Verdú…
Hay mucha controversia con este tema, lo sé…
porque se mueven muchas emociones, sueños, esfuerzos, ilusiones a veces no del todo cumplidas…
Pero yo siempre digo y mantendré que toda persona merece la oportunidad de entrar en la profesión de la forma que el destino le ponga delante, después cada un@ deberá conducir su carrera -dentro ya del sector y del oficio- como pueda… o quiera, esa ES la cuestión.
Mi lema: trabajo, trabajo, trabajo…. formación, formación, formación.
Por cada una de esas anécdotas reales hay cientos de miles de historias anónimas de gente que lleva luchando, formándose, trabajando, estudiando, soñando, cayéndose y levantándose en esta profesión.
Ser actor o actriz en España no creo que sea peor ni mejor que en otras cinematografías (…fortaleza de las industrias aparte) lo que sí que tiene es una particularidad: que en España para eso del tesón, la constancia, el tratar de ser cada vez instrumentos mejor afinados y superarse a sí mism@s… la cosita está muy mal.
¿Qué te sugieren estas dos fotos y sus… realidades?
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Final feliz = los americanos lo fichan para ellos solitos #mitesooorooo
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Puede que se tenga una imagen de ser actor o actriz en España meramente de alfombra roja, programas de cotilleo o subvención, pero para el que -desde dentro- se da cuenta de cómo está el patio enseguida cae por su propio peso que el 95% de los casos es autogestión, larga trayectoria, vocación, compromiso, investigación constante, cientos de ‘NO’ para llegar al ansiado ‘SÍ’…
El biólogo de la foto aseguró que llegó a sentir que no valía tras buscar y buscar durante cinco años, de trabajar con un ‘permiso de estancia pero sin sueldo‘ …
He acabado con la autoestima bastante baja, sintiéndome no válido
¿Te suena?
Ser actor o actriz en España
Cuando hablo de la diferencia de aspirantes a hacer de un@ mismo en televisión (GH) o la de bailar en un Talent Show, hablo de que por muy anónimas que sean las personas que se presentan al segundo formato, por mucho que los hayan encontrado en plena calle siguen todos un patrón:
perseverancia continuada (incluso desde la infancia)
práctica diaria (bailan horas y horas a la semana)
determinación
disciplina
motivación con impulso directo desde el corazón (por unos padres que lo han dado todo, por quizás ese amor de tu vida que te apoya sin límites, por unos hij@s a los que quieres enseñar qué es la honestidad y el compromiso…)
aprender apoyándose en la experiencia de otro (un maestro, un equipo o un mentor…)
Ser actor o actriz en España va a ser una carrera de obstáculos, un tesón diario, una maravillosa y mágica lección de vida en que el Universo quiere que aprendas que el premio es el camino… no el destino…
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Cuando tomas la decisión es un momento que recordarás siempre.
Yo he pasado por ahí, créeme que conozco la sensación… Conozco el proceso de querer ser actor o actriz en España, que quizás acabes de empezar o que estés a punto de emprender:
Salir de la escuela de arte dramático preguntándome… ‘¿Y ahora qué?’…
En la situación actual del sector, de una competitividad enorme y un ritmo vertiginoso no tener un plan puede hacerte perder mucho tiempo y… dinero (darte cuenta que tus fotos no te representan, un mal asesoramiento en cuanto al videobook, matricularte en sitios a los que no te sientes conectado…).
Si necesitas una hoja de ruta, un paso-a-paso para orientarte puede que te interese esto…
¿Te gustaría que yo te ayude a…?
Ahorrar tiempo: te facilito los medios y herramientas que yo he descubierto.
Maximizar resultados
Ganar en seguridad: vas a hacer un camino que yo ya he recorrido, a identificar errores que yo ya he cometido.
Despegar con tu ‘proyecto actoral‘… una forma de vida.
Quiero ahorrarte, como mínimo, los 5 años de información sobre el sector que yo tuve que ir recopilando a fuerza de ensayo-error: aprovéchate de mis años de experiencia, reflexión y camino andado 😉
Hago las preguntas adecuadas para que tu carrera avance…
Te proporcionaré FOCO, es decir, saber qué objetivos marcar, qué camino seguir en cada momento y tomar las decisiones adecuadas.
Observa que no digo ‘decidiré por tí’ sino que te acompañaré para que llegues a tus propias conclusiones, tus propias decisiones.
La ventaja que tiene acudir a un mentor es que estás ‘alquilando’ el foco de alguien con más experiencia -la mía de 16 años en concreto- para poder avanzar más, estructurar un paso-a-paso para ir alcanzando objetivos concretos reales en tu propio camino.
(8 sesiones: 6+2)
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〉Sesiones principalmente vía Skype (consultar para presenciales).
Escríbeme para que pueda ayudarte en tu proceso, a comenzar tu viaje… Un abrazo
Andrés es un ser rotundo: habla, abraza, ríe, susurra o grita con la misma honestidad que demanda a quien tiene enfrente.
Dice no tener la clave de ‘quién actúa bien o mal‘ pero sí de saber si lo que está viendo es VERDAD, no porque sea más listo que nadie sino porque la experiencia es un grado y confiesa humildemente que ‘simplemente está entrenado en ello’.
Un curso.
Cinco días.
Catorce seres humanos que se ponen en sus manos.
Un@s compañeros a los que agradezco ese espacio de experimentación, de cambio, de ‘coro’, de baile, de risas, de lágrimas, de silencios… de compartir, en fin, humanidad.
Y la crónica de un viaje de horizonte incierto -por varias razones para mí- ya aquí, es ésta…
Andrés Lima, el hombre que susurraba a los actores
Lima te pide tener el valor de enfrentarte a lo que demande de ti el texto: te lo exige, sí, pero no te deja sol@, te acompaña…
Aclaro desde ya que se inspira en el método Stanislavsky, del que much@s compañer@s huyen -conscientemente o no, cada un@ que lo reflexione- con todo lo que conlleva pero sin nada de las enrevesadas praxis con que me he encontrado en mis (¿¡ya 12!?) años de formación.
Te permite presentarle lo que quieras pero siempre que sea concreto, claro, presente y de verdad. Si no, no tiene sentido dedicar tu vida a ser actor o actriz: haber elegido otra profesión (jjjj haber montado un puesto de fruta, dice) porque aquí se te exige conexión, ser valiente, explorar, desarrollar, arriesgar… ComproMeterte.
Porque así acompañas al personaje en su viaje:
El recuerdo es la herramienta para el compromiso, no para la interpretación: conservar la esencia y ofrecerla al papel.
Y contaba cómo le escuchó a Strasberg esta gran verdad cuando hizo un taller con él, hace ya… ejem… ‘algunos añitos’:
[Tweet «‘El escenario, mal sitio para buscar esconderse’ Strasberg«]
Da una importancia al grupo que, a mí, me apasiona. A veces divaga -¿quién no?- pero siempre surgían anécdotas divertidas, teatrales o pertinentes como la de que Vittorio Gassman decía que el actor/actriz debía ser como un vaso vacío. Andrés invita a que ‘cada un@ tiene que ser consciente de qué tipo de recipiente es‘…
Nada más y nada menos, algo que te puede llevar toda una vida.
Le agradezco la generosidad de regalarme dos alabanzas a mi trabajo… frases de este multipremiado director que no reproduzco porque no hace falta: vuelvan o no a convocarme/contratarme/pedirme jugar a ser y estar en otras realidades… él lo sabe y yo lo sé, me basta. Lo que decida el mercado no está a mi alcance…
Somos seres frágiles, sí, en un mundo de convenciones… pero cuando inviertes tu tiempo en ser un poco más libre y con un maestro que se gana el calificativo (poniéndose a sí mismo para ejemplificar errores, sin ego) de regreso vuelve alguien que sabe que ha merecido la pena el viaje.
El observador, observado… Me gusta hacer fotos cuando no saben que estás mirando.
No se hace respetar quien quiere, sino quien puede.
Puede que tengas en el horizonte algún papel, pero quizás no.
¿Qué hacer cuando a tu alrededor todo el mundo tiene sus rutinas, sus trabajos tan alejados de tu naturaleza de «fijo discontinuo«, ese aire de volatilidad e inestabilidad por el que tu abuela nunca considerará tu vocación actoral… un trabajo de verdad? 😉
Hoy te traigo al blog un post sobre rutinas para actores entre proyectos, porque estar en stand-by no significa en absoluto estar parad@.
[Tweet «Rutinas para actores entre proyectos, porque estar en stand-by no significa estar parad@.»]
Si variamos un poco la perspectiva también se puede mirar desde la óptica de que tienes la oportunidad de dedicar tiempo a aquello que precisarás tener a punto en cuanto te convoquen/contraten…
Hay aspectos que no puedes abandonar estés en activo o no.
Cosas a convertir en rutinas para actores entre proyectos
Ponerte con el inglés
O retomar donde lo dejaste para no perder nivel. En la jornada para la profesión que resumí en este ebook gratuito se aseguró, en la mesa de representantes, que «el futuro del cine está en inglés«. A ell@s les llegan convocatorias y pruebas y si lo dicen por algo será…
Hacer ejercicio
Debes ser consciente de cual es tu biotipo y dentro de él permanecer en la mejor forma posible… No te estoy diciendo que tod@s deban ser sílfides y Adonis, digo que seas baj@, alt@, grues@, escuálid@, atlétic@ o lo que te dé la gana, te mantengas saludable porque tu cuerpo es tu instrumento y necesita flexibilidad, relajación, fuerza y responder a tus impulsos.
Entrenar
Cursos o talleres de voz, baile, meditación, dicción, métodos que todavía no conozcas, comedia y todo lo que creas que te ayuda a permanecer activ@…
Criterio
No me canso de repetir que un actor o actriz debe formarse criterio, experimentar-experienciar arte (cantado, pintado, tocado, recitado, filmado…)
Ir a exposiciones, al teatro, al cine, ver al menos un par de capítulos de todas las series -te atraigan o no- que se estén estrenando en tu país para estar al tanto de lo que se está haciendo, por dónde respira el sector, para que ser parte de esta industria no se reduzca a ser un muñequit@ articulado, una mera pieza del engranaje…
siempre crecerás como persona, ensancharás el alma y entonces podrás ofrecer a tus personajes muchos más matices, tendrás cada vez más puesta a punto tu ‘caja de herramientas’ de la que echar mano… cuando vuelvas a trabajar a esa primera división que exige el máximo
Espero sinceramente que sea pronto, te deseo lo mejor -no lo dudes- así que entre una y otra oportunidad que haya para dar lo mejor de lo que seas capaz (seguro que es mucho) nunca dejes de defender incansable tu hueco en este oficio, si no lo haces tú otr@ lo está haciendo ahora.
Cuando hace 12 años comencé mi formación en Arte Dramático -en Madrid y en serio, pues había hecho seminarios en Valencia sin intención titiritera, solo por entender el proceso creador de los actores– el panorama era muy pero que muy distinto al de ahora.
A saber: tres o cuatro escuelas conocidas, de formación exclusivamente escénica, con alguien al frente que sentaba cátedra, de las de ‘sufrir’ mucho -no me gusta el término pero para que tod@s nos entendamos rápidamente- que clasificaban a los aspirantes en una corriente u otra… Eras de «éste o de aquella…» etc
Para ser actor o actriz
Hoy día la capital está atomizada en decenas de escuelas, de métodos, de profesores que multiplican exponencialmente la posibilidades de formarse… y de acertar o equivocarse también.
Para ser actor ¿qué hago? Éste no es un post sobre aconsejarte cómo encontrar escuela, qué formación elegir, con cuál quedarse… porque afortunadamente hoy día ya puedes probar y cambiar cuanto quieras.
Unas no excluyen a las otras, todas te enseñan, todas te dan herramientas, puedes combinar conocimientos, técnicas, sensaciones y sentimientos… y todos estarán bien si así lo sientes. No dejes que te digan lo contrario.
Las técnicas no son compartimentos estancos, teniendo que aplicarlas sí o sí a todo: hay secuencias que precisarán Stanislavsky y otras no, hay momentos del personaje para ser intensos y otras para, siempre siendo honestos, ir más ligeros de equipaje.
Ayer escuchaba en un documental sobre el (salvaje) Nick Nolte que una de sus amigas cercanas hacía una definición de nuestro trabajo que me gustó:
Interpretar es como un velo… tú decides lo que quieres mostrar
Cuando hablas con otros compañer@s suele haber un lugar común: entrenar en determinadas técnicas puede hacerse un camino duro, hay que apostar fuerte y entregar mucho de un@ mismo, conforme pasan los días asistir a clase se hace cuesta arriba… much@s llegan a abandonar.
He encontrado mi propia manera de encajar ambas vertientes de entender la actuación, porque ni en todo tienes que ‘sufrir como una madre griega’ ni en las ocasiones que lo requiere debes huir del desafío interior al que te enfrente la separata/secuencia/casting que te está pidiendo implicación.
Como ese ‘velo’ de más arriba, que debes saber manejar como actor/actriz, muestra una parte de ti, la que tú dejes ver.
Decide.
Decidir duele, ya sé, pero nadie dijo que fuese a ser fácil.
Cuando estás trabajando/rodando es el regalo que le haces a tu personaje.
No tengas miedo, pues lo más íntimo puede quedar para ti: le ofreces los signos externos de tu yo frágil pero nadie tiene por qué destapar de dónde viene esa verdad (…ese llanto, ese miedo, esa fragilidad).
[Tweet «Conocerse y ofrecerse, dos claves para mí en interpretación… «]
Tampoco es incompatible -más bien se complementan- la formación grupal con otros tipos de entrenamiento o asesoramiento individual.
La experiencia de las energías que mueve un grupo son a veces difíciles de explicar cuando las sinergías crean un colectivo que se sincroniza bien (no es fácil, yo he pasado por mucha formación y son escasos… pero mágicos).
También es verdad que ahí se necesita una buena guía. Siempre he pensado que para dirigir un ‘grupo/aula de entrenamiento/equipo‘ hay que tener una gran psicología, sensibilidad, sentido común e interior equilibrado… El sentido del humor, además, siempre denota inteligencia. No se hace respetar quien quiere sino… quien puede.
Elegir.
Esa es, en fin, una de las asignaturas de todo eterno estudiante de interpretación…
¿cómo no podía ser eterna la condición de comenzar de cero en cada personaje… de estar de por vida en tránsito?
Javier Gutiérrez no es el único protagonista de este post.
Viene a cerrar una inesperada trilogía que no sabía que completaría de este modo: habiendo tenido, a medio metro, la impresionante forma de interpretar que tienen los grandes (al menos los que yo considero grandes, que admito que puede ser particular y no coincidir con… modas actuales).
Yo no admiro al compañero por salir en serie de prime time televisivo.
Ni tampoco por su feroz ristra de galardones coronados con una concha plateada y una cabeza goyesca. Merecidísimos, tal cual.
Yo traigo hoy aquí una forma de ser y estar, de crear en plano, que pasa por que su personaje se ofrece con la naturalidad de quien hace que respirar, manipular objetos, llevar a cabo acciones y reaccionar momento a momento, a TODO, fluya de forma brutal. Tal cual.
Cuando escribí sobre dos maestros como López Vázquez y después sobre Landa todavía no intuía que este trío de ases vendría a coronarlo alguien que en recientes entrevistas ponía precisamente a los anteriores como referentes y en concreto a Alfredo para encarar su personaje aislado, atormentado, aunque nunca mínimo…
Los ojos tristes de Javier Gutiérrez
Se resalta a veces precisamente, de este trío de cracks, que son bajitos… pero yo les veo grandes. Les miro alzando la mirada y, si en los posts dedicados a los anteriores me lamentaba de que ya nunca podría dar la réplica a semejantes ojos como los de ‘Fernando Galindo, un admirador, un amigo, un exclavo, un siervo‘ ni a los de aquel catetillo a babor que fue ‘El crack‘, voy a guardar donde guardo los tesoros de esta profesión haber mirado en dos secuencias a los ojos de Javier.
Quizás sea solo mi impresión pero a mí me pareció que en la mirada tenía un poso triste (si repaso algunos de sus personajes -cómo olvidar su Woyzeck que contemplé en 4ª fila, donde se ve el sudor, las lágrimas, la baba, la humanidad- ahora me reafirmo en que los veo).
Soy observadora, me gusta mirar cuando la gente no sabe que la observas y me pareció ver que arrastraba el poso de cansancio de un ritmo que el éxito a veces impone (grabaciones televisivas, trabajos encadenados, viajes, lejanías, timidez o cierto desencanto con aspectos de la profesión que le hacen blindarse para resistir)…
Quizás simplemente los poco poéticos estragos de la alergia, sin más, quizás…
Él dice que es ‘responsable y muy exigente‘, no se me ocurre mejor equipaje para un compañero de viaje -aunque haya sido breve, sí, no me olvido que fueron 4 sesiones- pero ha sido reconfortante comprobar que los sueños se cumplen… Y los viajes a ninguna parte no siempre paran en andenes tristes, a veces los titiriteros y sus maletas que portan repletas de sueños son inmensos.
Hay que reivindicar lo nuestro, me encanta la ‘escuela española’, sé que hay much@s muy grandes fuera, pero tenemos suficientes antecesores/as que han demostrado que estamos a la altura de cualquiera y a seguir luchando porque el futuro tenga muchos más.
Toca despedirse. No pienso poner un punto al final, voy a poner puntos suspensivos, para que Gutiérrez nos dure mucho tiempo, mucho…
*A pesar de que los protagonistas de este post son 3 no puedo dejar de nombrar a los geniales compañeros que han compartido secuencias conmigo en estos días, que como una piña hemos vivido, reído, comido, llorado y ‘entrenado en acciones físicas de impacto’ como Cris Blanco, Carme Pla, Miguel Ángel Aladrén, Juanma Lara… Plas plas plas plas… Tal cual.
Y me gustó lo que vi. Escucharla, la expresión de su rostro mientras trabajaba.
Era Susan Batson, una de las más afamadas entrenadoras de actores.
Vía: susanbatsonstudionyc.liveeditaurora.com
Repasando una pila de lecturas pendientes esta semana he encontrado, en ACTÚA -la revista cultural de Aisge de otoño 2012- un artículo sobre ella (firmado por Carla Rogel).
Sea en televisión, sea en medios escritos, intento hacerme eco de contenidos que sean relevantes para tod@ aquel interesado en la Interpretación.
Sus puntos fuertes a la hora de trabajar la aproximación del intérprete al personaje
Lo que cuadra conmigo, y por tanto destaco, es:
La expresión que más repite es: «The joy of acting«, la pasión o alegría por actuar. Su leit motiv.
Exige a sus alumnos que se permitan ser grandes, han de enfrentarse a sus miedos y sus inseguridades, conectar con la dimensión personal y ponerla al servicio del personaje, fortalecer la cuarta pared para ser libre, comprometerse y arriesgar. Con todo ello en su sitio «date el gusto de actuar«. [La negrita es mía, me parece lo vital]
[Tweet «»Tú te conoces. Sé exigente, encuentra las trabas y sácalas de dentro. Todo tiene un por qué»»]
Todos los miedos caben en una reflexión de 75 palabras.
Nunca esconderse: «Mirarse dentro para trabajarse como persona y poder trabajar tu actor» algo que materializa en el ejercicio del animal salvaje como vehículo para liberar la furia y concentrar la energía.
Además de las conexiones emocionales que hacen sólido a un actor, Batson exige compromiso y responsabilidad. Esta disciplina debe acompañar al actor en todo momento: en su creatividad, su imaginación, su puntualidad, implicación, concentración, proyección.
«Hay que hacer el trabajo: lánzate, arriesga y comprométete. Sueña grande… Siéntete Anna Magnani»