Autor: ainarequena

  • Las cartas sobre la mesa

    naipes

    La radiotelevisión pública de mi comunidad anómala autonóma, Canal Nou, está en un ‘Ay’: que si un ERE, que si una sentencia judicial que dice que nanai, que si yo me la paso por el arco de triunfo y la cerramos, que si el pueblo soberano dice aquí-estoy-yo…

    En esta partida donde ya vamos por un ‘Truc… retruc… val nou’ y ya veremos si ‘joc fora‘… los trabajadores atrapados en medio (primero de la manipulación mediática que todo político ejerce aspira a infligir y ahora de la precariedad laboral que todo le augura) toman los estudios al grito ‘no nos moverán’ con aquellas reminiscencias tan levantinas como estivales de Veran(e)o azul… Pero es de negro del color que pinta todo esto.

    Cuando esta niña de provincias (…¿qué? oiga, me conservo estupenda para poder utilizar dicho término) vino a hacer fortuna a la Capital me preguntaba si no habría sido más fácil, menos duro en lo económico, anímico y sentimental, haber buscado refugio laboral en ese sector audiovisual de origen olvidándome del cine para apostar directamente por ‘entrar’ a ¿trabajar? en Canal Nou… La perspectiva del tiempo y los acontecimientos dejan esa pregunta abonada a una respuesta: pues va a ser que no…

    …A pesar de lo duro de algunas etapas laborales. De la inmensidad de una ciudad que hay que patearse de arriba a abajo (nunca mejor dicho con tal extensión de metro) para subsistir. No creo que hubiera sido feliz en un medio en que tenías que ser mercenario de la información para quedarte y, en menos y nada, tenian la escusa para invitarte a irte.

    Nunca he contado, creo, cómo empecé yo en este invento de dedicarse al cine allá por los años en que era una universitaria despreocupada (un poco descerebrada, todo hay que decirlo) y en la que sólo tenía que ir aprobando exámenes, superando cursos… y el que mis herman@s mayores abandonaran el hogar.

    Una compañera de clase, en 4º de carrera, tenía la posibilidad de entrar -familiares mediante- a hacer un meritoriaje en una TV movie que se rodaría cuando acabase el curso. Ah, pues muy bien. Pero es que yo no tenía en el gremio ‘ni padre, ni madre… ni perrito que me ladre‘ por lo que para poder acabar trabajando, ese verano, en lo que sería el primer largo de mi vida, me las tuve que ingeniar… y valer por mí misma.

    Sabía cuál era la productora encargada y el nombre y primer apellido de una persona de producción. Con un teléfono fijo y con un par (para llamar ‘a lo teleoperadora’) ya tenía en la coctelera lo básico. Sólo faltaba un ingrediente: la determinación… Ejem.

    Me lo pensé y repensé, no se crean. Sentada ante aquel teléfono blanco de Telefónica que todos hemos tenido en casa:

    ‘-¿Llamo?… No llamo… Venga llamo.

    Y marqué…

    «-Hola… esto… mira no me conoces pero es que me he enterado de que vais a empezar una producción y me gustaría…» etc, etc, etc. Mi padre me dijo una vez que en el momento en que marqué aquellas teclas es cuando obtuve el trabajo, aquel fue mi logro… atreverme.

    A día de hoy no sé si sería capaz de un abordaje-en-toda-regla tal (ya les digo que en aquella época era un poco descerebrada, para bien y para mal). ‘Bendita ignorancia que es muy osada‘ y ‘el mundo es de los audaces‘ repito cual mantra para no morir de la vergüenza cuando lo recuerdo.

    ¿La suerte está echada o se la busca un@?… En fin, el manido tópico de que la vida es una partida de cartas en la que tienes que jugar como mejor puedas y sepas con las que te han tocado.

    Desde aquí un abrazo fuerte y mesetero a todos los compañeros del audiovisual de la terreta (no sólo es que se va al garete el Ente sino que se está jugando al ‘tocado y hundido’ con la industria auxiliar que orbita alrededor). A aquell@s con quienes coincidí en tiempos y aventuras de rodajes y a los que no tengo el gusto de conocer les deseo lo mejor y mucha suerte.

    Es tiempo de faroles, partidas (presupuestarias) en las que ganan los de siempre y tramposos de mítin y escaño. La van a necesitar…

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    photo credit: LordFerguson via photopin cc

  • Lo de los directores/as de casting tiene su historia (II)

    Llegan los ’50 y la dinámica del sistema de estudios se demoronaba definitivamente, así que liberados de su papel de oficinistas, los directores de casting comienzan a abrir sus propias Agencias independientes…

    La primera de Nueva York fue la de Marion Dougherty. La instaló en una casita remodelada de arriba a abajo en la que el ambiente era indescripible en palabras de sus asistentes: «-Lo llevaba con tal elegancia y discreción que, en broma, todas nosotras lo llamábamos ‘el burdel’… Era generosa, para nada egocéntrica, delegaba, nos cedía muchas competencias… «

    asistentes casting
    Vía creativechaosvmg.com

    Era un sitio peculiar del que Marion habilitó la planta a nivel de calle para la agencia y el resto se alquilaba: en el cuarto de la caldera vivía un viejo actor secundario, en un habitación del primer piso un guionista ciclista que dejaba su bici por los pasillos mientras escribía una historia que luego ganaría un oscar, en los bajos la agencia de un representante… Imaginen el ambiente aunque, por supuesto, había que poner algún tipo de orden.

    Vía creativechaosvmg.com
    Vía creativechaosvmg.com

    [Esto también nos suena, no? Todavía recuerdo cuando los casting se ponían en los tablones de las escuelas. Y llamabas. Y hablabas directamente con el director/ra de casting… Pero claro, eso era allá por el 2003-2004 antes del boom de los anuncios 2.0 y esa abalancha de escuelas y cursos que ‘generan’ mil aspirantes más de los que el mercado puede absorver… Panorama alentador para dejar que cualquiera, pongamos que los 10.000, se cuele en tu oficina a decirte unas cositas y dejar su material, lo sé, pero un término medio compañer@s. Seguro que en ese Universo audiovisual requetecomprimido y archiapretado de agenda imposible pueden abrirse ‘ventanas espacio-temporales’  para hacer más pruebas de archivo entre proyectos, entrevistas, etc, no sé… Espero al menos que haya para mi representante… Cuñita publicitaria, es lo que hay, es mi bló]

    Pero siguiendo con la amiga Marion… Su máxima se basó en el ‘estilo neoyorquino’: buscaba actores con look o personalidad con estilo, peculiares, mientras que en Hollywood se buscaban actores guapos y… convencionales.

    Su homólogo en Hollywood fue Lynn Stalmaster, que tenía una creencia: conseguir verdad. Al hacer un casting esperaba y valoraba lo especial, lo mágico, eso intangible que no sucede todos los días. Era muy consciente de que en una audición hay una presión tremenda.

    Los actores necesitan confianza ¡Todos los actores son rechazados alguna vez! Yo luchaba para que no se vinieran abajo

    En el documental había muchos testimonios pero me hizo especial gracia Woody Allen hablando de su fobia al proceso de casting: «-No me gusta conocer gente… en general… y estoy incómodo en las pruebas. Son actores importantes y… ¡no quiero quedar en ridículo o mal al elegir entre seis que lo hacen todos bien!» (y ahora le ponen esa vocecilla neurótica que tan bien conocemos).

    Y el de Pacino imponente también: «-Mi palabra favorita es encouragement (animar) y Marion lo hacía a la perfección en este negocio… Entendía los apuros de los actores: ‘pay the rent and eat‘ (pagar el alquiler… Y comer)». La admiración entre ambos era mutua. Ella decía que cuando le vió en una de las primeras pruebas le puso la piel de gallina, algo que sólo le había pasado tres o cuatro veces en su vida.

    Para Scorsese esta ‘mujer civilizada’ tenía muy presente que los actores no eran bichos raros, eran personas y los recibía y calmaba ya que las audiciones pueden ser muy angustiosas.

    Marion Dougherty intentaba hacer de un proceso ingrato una buena experiencia y buscaba en el interior de cada intérprete lo que les hacía especiales. Y después lo usaba para definir a los personajes. Chapeau.

    Llegan los ’70. Se muda a California. Se convierte en la primera mujer vicepresidenta de Paramount Pictures aunque tres años después se va a la Warner. Es la década en que el negocio se hace más corporativo y menos personal y por ende las decisiones de casting se toman de forma corporativa y no creativa.

    [Y así sigue siendo. Algunos lo sabrán y otros no pero ahora las decisiones audiovisuales, cinematográficas y lo que viene siendo si trabajas o no las toman señores-señoras trajeados sentados en despachos de cadenas de televisión, eso sí primero te tiene que proponer un director/a de casting… y eso es otra historia… larga, créanme]

    La que fuera ‘centro del negocio’ empezó a sentirse relagada. Su intuición ya no cotizaba al alza. En 1999 la sustituyen en la Warner. Murió sin que prosperara la propuesta de muchos que apoyaban que se le otorgase un premio Oscar honorífico a su labor. Nunca lo consiguieron. Conmovedoras las cartas que a viva voz leen en el documental actores conocidos que postularon para que fuera un hecho, incluyendo al bueno (el feo o el malo) de Clint Eastwood. La que más impactaba, la de un secundario-mítico-del que no recuerdo el nombre que, rozando sus ochenta años, se emociona y se le quiebra la voz recordando cómo ella le dió la primera oportunidad a ‘su culo gordo, viejo y fofo’…

    El de arriba, en el centro.
    El de arriba, en el centro.

    Muy anticorporativo y poco cool sí, pero de verdad… como a un director/a de casting con talento le gustaría.

  • Lo de los directores/ras de casting tiene su historia

    fuente canaltcm.com
    Vía canaltcm.com

    Sábado 22h30, TCM, empieza el documental «Casting by«…

    Decido quedarme y tiene mérito dado mi exiguo sueño (recuerden que tengo un bebé) y, digo más, decido ¡tomar apuntes!… Qué sacrificao/entretenío es un blog, por favor!

    Desplegando una gran generosidad voy a compartir con el mundo lo visto y oído (sin duda ser madre te hace mejor persona si no de qué…).

    A saber:

    Primer planazo, Scorsese (siempre me lío, un apellido con tantas eses no es de rigor Martin, ten en cuenta que hace más de 19 meses que no duermo de un tirón…) y dice:

    El 90% del trabajo del director es tener el casting correcto

    Y a partir de ahí un desfile de estrellas y también actores desconocidos hablando, sobre todo, de la mujer que cambió la Historia de la dirección de casting en una ciudad de sueños filmados, Nueva York… Marion Dougherty.

    MD joven
    Vía Google Images

    En 1947, siendo escaparatista, un amigo de la Universidad le hace un contrato de asistente para el serial Kraft… A los 4 meses ya se hacía cargo ella y lo hacía con una premisa: pensaba que los actores que estaban haciendo teatro eran muy diferentes y preferibles al gran sistema de Hollywood.

    ¿Y cuál era ese gran e imperante sistema? Los grandes estudios tenían en nómina a los actores (sí, sí… nómina y actores en la misma frase, nada de eventualidades, bolos itinerantes, inseguridades de fin de més…) y el departamento de casting únicamente se limitaba a la organización y gestión de listas de ellos. Los interpretes eran contratados por su aspecto físico para definir personajes y, luego -atención- les enseñaban a actuar…

    [Nos suena, no? De unos años a esta parte mucho revuelo hay con que se está haciendo eso mismo: se escoje a gente que haga de ella misma y si no entiende de interpretación no importa, ya irá cogiendo qué es ‘eso de actuar‘ con la práctica. Una buena amiga de años -2ª ayudante de dirección en largometrajes- lo sufre en sus carnes morenas, sus andanzas se merecerían un apartado entero de post humorísticos/reales como la vida misma… Pero de hecho muchas estrellas de los 80 y 90 también venían de ahí: gente que se enrolaba en proyectos y que sólo tras una larguíiiiisima trayectoria, se han convertido en actores, unos mejores y otros peores, pero eran tiempos de los pioneros del sector y no nos vamos a poner finos ahora. Sólo recordar lo que me dijo una vez el director de fotografía Porfirio Enríquez «Popi», del que fui meritoria de cámara en mi primera peli en Madrid: «amiguetes con coche» refiriéndose a que si eras amigo de alguien y tenías coche… hacías cine en este país. Me parto.

    En realidad hay que admitir que, en la mayoría de ocasiones, eso se hace con gente muy joven o con un papel muy particular. En el primero de los casos, algunos no han tenido tanta trayectoria vital para formarse en profundidad y en ambos, en última instancia, se puede recurrir a un Coach. Se está volviendo cada vez más común contar con un@. Y no lo digo por nada. Admito que no me importaría probar esa nueva figura profesional dentro del plató: no creo decir una irreverencia o que no venga a cuento, conozco como la palma de mi mano la dinámica del set (y del funcionamiento interno de equipos que están tan ligados al actor como dirección, cámara y vestuario) desde antes de acabar la facultad y, a la vez desde hace unos años, también la técnica interpretativa desde dentro (análisis de texto, creación del personaje… y el largo etc que ya sabemos). Y después de este momento de autopromoción gratuito, a lo que íbamos, que me pierdo.]

    Hay que entender el procedimiento de aquella época: como se decía en el documental eran movie stars, no actores. Hacía la similitud porque cada estudio tenía una pequeña escuela de interpretación, danza, y otras disciplinas, de la que daba socarrón testimonio Clint Eastwod, ya que además de oscars por dirección y fama de duro castigador por sus papeles, tiene más años que las pesetas y se vio en esas tesituras de talento contractual… y danza aplicada. Lo que hubieran pagado muchos por verlo!

    De Marion dijeron cosas como «ella veía lo que la gente no veía» y también ella misma contaba su forma de ver la selección de un reparto:

    • «Lo más importante de un director de casting es que quiera a los actores y se interese por ellos»
    • «Fue una época de aparición de nuevos directores, nuevos escritores… todos estábamos aprendiendo el oficio»
    • «Siempre he sido visceral… y ha funcionado muy bien por suerte»

    En esos comienzos del asesoramiento para buscar al actor adecuado ni siquiera la ponían en los títulos de crédito a pesar de llevar ya 8 años trabajando. Dio a muchos actores importantes su primer trabajo. Bette Midler contaba cómo consiguió dinero para sobrevivir gracias a la primera oportunidad que le ella le dio, incluso Jon Voight (ésta es la ficha que hizo de él, escribía a mano lo que le motivaba de ellos, cosas que llamaban su atención para después aplicarlo a posibles personajes).

    ficha Jonh Voight
    Vía cnn.com

    Para ella el aspecto era secundario, lo importante era tener chispa y talento. Charlaba con ellos, le interesaban, les preguntaba donde actuaban. Sabía hasta donde podían llegar los actores, hacía castings y pruebas atípicas, y no sólo se quedaba en si habían hecho una mala audición, entendía el potencial. Era una mujer que en tiempos de cambios tomaba el control y las riendas…

    El sindicato de directores se quejó la primera vez que salió en unos créditos. No querían (ni siquiera ahora) que se denominasen ‘directores’ porque abogan que no lo son, que hay un único Director en un set. Para ellos, sólo ayudan en el proyecto. Pero es que ella llegó a ser el centro del negocio del cine con su influencia y su punto de vista particular…

    Llegan los ’50 y la dinámica del sistema de estudios se desmoronaba definitivamente, así que liberados de su papel de oficinistas, los directores de casting comienzan a abrir sus propias Agencias independientes….

    (Continuará…)

  • Cosas que pasan

    Libro exposición Meliès

    El año tiene 365 días, 53 semanas, 8.760 horas y 52 domingos. Elegir uno de esos domingos para visitar a uno de los padres de ese invento del rodar -que es por el que entra el pan en tu casa- nunca está de más.

    Así que éste último ha sido el elegido para ir a visitar a Georges Meliès. Pionero de las artes fílmicas, mago, titiritero, visionario, creador incansable… y olvidado y relegado en vida a subsistir tras el mostrador de un puesto de juguetes.

    Puesto juguetes Meliés

     

    Paseando entre los objetos y fotogramas de Meliès te das cuenta de que el tiempo pasa. En realidad, todo pasa. La fama, los baches, las crisis…

    Pasan de mano en mano las carteras de ministro cultureta.

    Pasa alguna vez en tu vida -incluso- el que crees que es tu último tranvía para ser, estar o parecer en tu ámbito profesional pero quizás sólo porque no sabemos que algo diferente (¿mejor?… que cada un@ lo juzgue) está a las puertas…

    Me temo que siempre giratorias, eso sí, que la vida es así de guasona.

    Y los que pasan, y han pasado incansables más de un siglo, son los metros de película a través de la ventana a la vida de una cámara. Y aquí seguimos. Unos abrieron camino y otros continúan.

    Y cuando l@s que ahora somos la industria audiovisual (a ver si algunos se dan por aludidos, que sí, que somos industria, con su % en el PIB, y su creación/destrucción de empleo y todo) nos vayamos otros vendrán. Apenas recordarán a un@ o dos de nuestra época

    ¿Y qué? A Georges, le dio la vejez para vivir esa injusticia de su tiempo.

    La rueda seguirá sin nosotr@s, así que no nos tomemos tan en serio (ni delante ni detrás de cámara). Hagamos lo que sabemos hacer, trabajemos en cuanto nos dejen, demos lo mejor con compromiso, con consciencia de que éste es un trabajo divertido las más, pero comprometido muchas veces.

    Y si das el Do de pecho alguien se fijará en ti. Tarde o temprano algo se pondrá en movimiento. Nunca escatimes esfuerzo o talento porque creas que no se te valora. Alguien puede estar mirando.

    Alguien siempre está mirando (a través del objetivo, del combo, en montaje, tras una pantalla, a través de los ojos de otr@s, en Internet).

    Desfallece si quieres a intervalos pero sigue… que la vida son dos días… y los sueños que no se persiguen se escapan llevando con ellos un trozo de tu alma en negativo… de esos que ya no podrás revelar. No hay etalonajes que valgan cuando no se ha apostado de verdad. Ganar o perder no es la meta, es saber que te dejas la piel en el camino porque es lo que quieres y sabes hacer, en cada cosa que haces, en cada frase que dices, en cada reacción, cada mirada que regalas en un set…

    Índice Meliès

    A Meliès nadie puede reprocharle que se no se entregara en cuerpo y alma al arte esquivo del engaño y el juego de sombras del cine, vivió rodando, y por la foto da la sensación que envejeció sereno este ‘alquimista de la luz’…

    A aplicarnos el cuento. Y aquí no ha pasado nada.

     

  • La Troika

    No es que me haya pasado a la moda de hablar de la dramática situación de las economías (de esas que últimamente no salen a flote, tanto por sumergidas como por totalmente naufragadas).

    Es que en éste nuestro querido mundo de la interpretación también hay 3 que nos suelen dar por allí, sí, con sus directrices, sus periodos de recesión y de bonanza o simplemente con su no entrar en escena …

    Y vuelven un drama vivir del Arte dramático (que por cierto hablando de naufragios y de tocar fondos, ahora tampoco parece salir a flote y de seguir así la falta de recursos y el IVA aplicado a la cultura nos va a volver menguantes a velocidades galopantes… más si cabe).

    Nuestra troika particular se conforma, pues, de 3 y parece todo lo mismo… pero no lo es:

    • el Éxito
    • la Fama
    • y el Prestigio

    Dependiendo de lo que cada un@ entienda por éxito derivan los otros dos factores de esta ecuación actoral.

    Y los asuntos monetarios también. Hay quien puede no tener el bolsillo alicatado con billetes de 100€ pero sí tener ganado el respeto y prestigio que merece entre l@s que entienden de esto del ‘titiriteo’. Y a la inversa.

    Puedes encontrarte por casualidad (…o no) en el camino de baldosas amarillas o, lo que es más común simplemente por probabilidad, que cojas tu maleta de sueños  y emprendas un viaje a ninguna parte… parada en «El abandono» justo tras «El hastío».

    viaje a ninguna parte
    Vía: rtve.es

    En La 2, que es donde hacen los reportajes sesudos, programaron hace poco «La mitad invisible – Viaje a ninguna parte » dedicado a este reflejo tragicómico que el maestro Fernán Gómez dedicó a la profesión. Lo tienen ustedes y ustedas colgado en la web así que me ahorro la reseña pero viene a colación una frase que Fernán Gómez dice en él:

    En esta profesión a la que me dedico  la mayoría de veces no te encuentras con compañeros con ‘vocación de actores’ sino de ‘vocacion de actores triunfantes’. Pero es que de los triunfantes a lo mejor salen 10 y el resto no… Entonces estás permanentemente rodeado… de personas frustradas…

    El público encumbra. La profesión reconoce… Y tu ego dispone.

    Fama es que te conozca todo el mundo, prestigio que lo hagan los imprescindibles…

    Como en todo en la vida, elige, aligera tu equipaje de todo lo que no sea  imprescindible y el resto ya vendrá.

    Pero nunca te sientas fracasad@ si… NO.

    P.D: Mi sentido de que se valora lo que intento hacer y que vengo reflejando ya varios años en este mini-blog-catálogo de seres y estares interpretativos (abogar porque se amplíe siempre la formación actoral con la técnica, pues el audiovisual demanda cosas muy precisas ya que trabajas con muchos equipos y a un nivel muy técnico) se resume en lo que ha escrito alguien de quien admiro cómo viaja con una maleta llena de tesón y esfuerzo (vendió entera una habitación-templo de su amor al cómic) y que persigue sueños animados. Orgullosa me hallo de que, quien creo que honestamente sabe de lo que está hablando, opinara:
    Mi nombre es Jose L. Arjona, soy cortometrajista especializado en los departamentos de dirección, guión y producción. Estudié dirección cinematográfica en la escuela de cine TAI donde realicé el cortometraje «En la memoria» como proyecto de final de carrera. Dicho cortometraje me brindó la oportunidad de dirigir a Aina Requena, que interpretaba el papel de Nadia. La experiencia fue tan positiva que terminó trasmitiéndose a la pantalla. Siempre he pensado que una energía positiva en rodaje pasa inevitablemente al resultado final y por lo tanto es trasmitida a los espectadores. Esa energía hizo ganar a un proyecto académico como «En la memoria» 4 premios internacionales y 12 selecciones oficiales a lo largo de todo el mundo.
    Una de las cualidades de Aina que en muchos sentidos, si no todos, hicieron esto posible fue su formación técnica además de artística. Al tener conocimientos de técnica fotográfica y lenguaje cinematográfico sabía perfectamente cómo se iba a ver en pantalla según la óptica o angulación que usáramos. Intuía el montaje que tenía en la cabeza por los planos que estábamos realizando y lo facilitaba totalmente con pausas, colas o sencillamente con los tonos de interpretación adecuados para cada plano. 

  • Alta Films, en su hora más baja

    Yo al presidente de la Academia lo conocí hacia el 2003 siendo ‘meritoria de puerta‘, o sea, meritoria de dirección que vigila que nadie ‘llame-abra-interrumpa-desquicie los nervios del jefe (o sea el primer ayudante de dirección)’ cuando están rodando un plano en interiores.

    Sí, lo sé, suena apasionante eh!

    Pero créanme que es infinitamente mejor que ser ‘meritorio de valla‘  (si quieren otro día me extiendo pero en resumen: es un/a infeliz que se enfrenta al caos circulatorio de la capital del reino, en hora punta casi siempre, junto a una valla que corta el paso de los crecientemente indignados-iracundos-cabreados-coléricos-‘mevaaestallarlaaorta’ conductores, armado únicamente con un walkie talkie).

    Reconduciendo, en 2003 digo, él quería entrar en el «bastión» que yo protegía con esmero, y notando que a mi espalda alguien ejercía presión en la puerta saqué un ojo y vi a semejante (por tremendo y grandullón… pero como sabría después también por su gran labor como distribuidor, productor y exhibidor) señor barbado y le pregunto (noten el tuteo fruto de la descerebrada juventud y el desconocimiento de la figura del ‘presi’):

    AINA

    (Susurrando)

    ¿A quien buscas?

    PRESI

    (Susurrando)

    A Gerardo…

    AINA

    (Susurrando) Vale, está en el combo… Cuando corten! (blandiendo esa poderosa arma de rodaje que es el walkie…)

    Desapareció en busca del director, Gerardo Herrero, que era además su socio, un tandem que ha destacado bastante tirando a mucho en el panorama del cine español…

    Yo, acabado uno de los pocos momentos que entretienen a una ‘meritoria de puerta‘, volví al tedio de una jornada de 12horas vigilando… una puerta! (¡Y su timbre, oiga!).

    Tras conocerse que la empresa Alta Films, la primera distribuidora de cine de autor, cesa su actividad víctima de una subida (castigo) del IVA del 21% -sí ya, entre otras cosas, pero sin duda ha sido el obstáculo insuperable- vuelve a recorrerme aquel mismo tedio de hace 10 años…

    Aunque con la diferencia de que la trayectoria que llevo en esto a la espalda me da la certeza de que quien va contra la cultura no demuestra tener mucha.

    Total que más le da ¿verdad? Si esos del cine lo único que hacen es mucho ruido en las Galas… y cortar el tráfico en hora punta con una valla.

    A quien se le ocurre…

    photo credit: Jordi@photos via photopin cc
  • Banalidades

    esperar Esta semana que tan de moda se ha puesto entre los columnistas de este país mezclar un cocktail de banalidades, actores, impuestos, Goyas, hipotecas y vestidos de Dior… No seré yo quien hable más sobre ello, ya va bien.

    Yo me descuelgo con otra de ‘banalidades’ o lo que para muchos lo son y yo-voy-a-intentar-explicar-por-qué-no.

    Hay cosas (como que un coche te recoja en la puerta de tu casa o tener un camerino en los estudios/caravana en exteriores) que son interpretadas por el gran público como una exigencia ‘de div@’ (¿quizás los medios tienen algo que ver en esa impresión?).

    Para quien no conozca el trabajo de campo de un rodaje, en lo que a interpretación se refiere y para resumir se pueden apuntar dos verbos:

    1. concentrarse (para repasar, estudiar, no perder toneladas de energía en relaciones sociales y visitas al catering!) y…
    2. esperar (a veces horas y horas interminables que hacen más que probable que si no tienes un lugar adecuado dónde hacerlo te llevaran a… [vease apartado concentrarse y sus visitas recurrentes al catering]…)

    Famosa es la cita del maestro:

    [Tweet «»En este oficio nos pagan por esperar… yo lo de actuar lo hago gratis!» (Fernán Gómez).»]

    Muchas veces conseguir ese tipo de cosas o no depende de si se lo pelea tu representante, cierto es, pero también depende mucho de la consideración que sobre ello tenga la producción.

    A veces he hablado del aspecto más técnico de las secuencias pero también es de recibo decir y agradecer cuando te facilitan las cosas desde mucho antes de que se diga Acción.

    Y eso cobra aún más relevancia cuando trabajas fuera de tu ciudad: desplazamientos, cansancio… Llegar a un set de rodaje habiendo podido concentrarte, estudiar y descansar en una habitación de hotel adecuada a las circunstancias denota, por ejemplo, que se le pone cuidadín a ese tipo de cosas.

    Y eso, los que se dedican a madrugar-entrar a sesión de maquillaje y peluquería-pasar a vestuario para vestirse con ropas de otr@-ser muy cuidadosos a partir de ese momento para no cargarse el trabajo del departamento de ‘belleza y moda‘-esperar-ensallito-esperar-llegar al set-esperar-‘decir’ las frases-¡terminar!-poder descansar en una cómoda, espaciosa, luminosa habitación, chin pon.

    Querid@ productora/productor:

    Que sepas que si cuidas lo que vienen siendo los preliminares… molas.

  • God save the Queen

    origin_4042796124Cinco meses sin escribir son muchos meses. Lo sé.

    Y hacerlo de la última ganadora del Oscar cuya ceremonia se celebró ‘hace siglos‘ parece algo trasnochado.

    También lo sé.

    Pero es que la Streep siempre está de actualidad, oigan, que siempre viene al caso vaya.

    Nunca te equivocas si haces un post de la reina de todas las actrices, me van a perdonar.

    Ayer cumplía 63 años una mujer que es todas las mujeres, al menos todas las que se proponga ser.

    Interpreta con una maestría a la que las demás aspiramos cual eternas opositoras… que hacen lo que mejor saben y pueden (unas con más éxito que otras, unas con más fama que otras, unas más que otras en definitiva )… y siempre con el permiso… claro… de su graciosa majestad.

    photo credit: Vincent Luigi Molino via photopin cc
  • Way of life

     «Los actores son de las personas más dinámicas y llenas de valor sobre la faz de la Tierra. Tienen que lidiar con más rechazos en un año que lo que la mayoría de las personas en toda su vida. Cada día se enfrentan al reto financiero de vivir con trabajos temporales, con la falta de respeto de la gente que cree que deben obtener trabajos ‘reales’, y su propio miedo a no volver a trabajar nunca más …. Cada día tienen que ignorar la posibilidad de que esa visión a la que han dedicado toda su vida es un sueño muy lejano. Con cada año que pasa, muchos de ellos miran mientras las demás personas de su edad obtienen los valores de una vida normal -el coche, la familia, la casa, el nido…

    Pero ellos se mantienen aferrados a su sueño sin importar los sacrificios. ¿Por qué? Porque los actores están dispuestos a dar su vida entera a un momento -a aquella línea, risa, gesto, o a aquella interpretación que le robe el alma al público. Los actores son seres que han probado el nectar de la vida en ese momento detenido en el tiempo, cuando entregaron su espíritu creativo y tocaron el corazón de alguien mas. En ese instante, estuvieron más cerca de la magia, dios y la perfección de lo que nadie jamás puede estar. Y en sus corazones saben que el dedicarse a ese momento vale mil vidas más.» ~David Ackert~ (Coach/Trainer).

    Bueno, no es ni tan idílico ni tan catastrófico en la realidad… Si eres actor o actriz bien sabes que se trata de una alternancia constante de subidas y bajadas, de momentos de euforia por ese SÍ y momentos de insoportable espera cuando el teléfono no suena…

    Algun@s lo consiguen, otros perseveran y se mantienen aunque echando la vista atrás, de reojo, preguntándose si mereció la pena y… otr@s tirarán la toalla en algún punto de esa fina línea en que se convierte la vida aquí y ahora…

    Y todos merecerán el mismo respeto, nadie es mejor ni peor por hacer elecciones.

    La vida está llena de encrucijadas, decide por cuál vas a tú a dejarte la piel…

    SUERTE…

    photo credit: Funky64 (www.lucarossato.com) via photopin cc

  • Mi(ni) filosofía

    Si te sintonizas, te calmas.

    Si te calmas, te liberas.

    Y si te liberas… fluyes.