Autor: ainarequena

  • Anecdotario II

    John Ford fue pionero en rodar en localizaciones exteriores y en el uso del Gran Plano General que ubicaba a sus personajes en vastos, inmensos, ásperos y escarpados pero bellos parajes de Estados Unidos. En uno de sus rodajes, en medio de un gran cañón de imponentes vistas, uno de sus ayudantes esperando plantar cámara en medio de semejante decorado se acercó:

    “-¿Qué vamos a filmar señor Ford?”

    Y él contestó:

    “-Lo más interesante que existe, un rostro humano”.

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    photo credit: twm1340 via photopin cc

  • El crack

    Los franceses acuñaron el término “Nouvelle Vague”. Nosotros… el LANDISMO.

    Nosotros tenemos -en presente, porque no todos los homenajes tienen que ser póstumos- a Alfredo, aquel catetillo a babor, ese crack (I y II) que nos atracó (a las tres) y nos tiene robado el corazón desde que debutó profesionalmente con este título allá por 1962.

    Empezaba una carrera de 120 películas y 40 años de profesión a la que ponía fin anunciando su retirada en 2007.

    Tocó todos los palos, doblaje y teatro en su juventud, series y sobre todo cine, destacando dos etapas:

    • la de simbolizar el españolito sexualmente reprimido que persigue desaforado a suecas en bikini;
    • la del reconocimiento, donde se le hace justicia artísticamente y en la que maestros de nuestro cine escogieron plantar cámara frente a ese cuerpecillo menudo, esos ojos redondos llenos de historias infinitas y esa interpretación monumental que siempre lamentaré no haber tenido delante aunque fuese para darle una pequeña réplica…

    Que su carácter tenga fama de ser ‘fuerte’, sus filiaciones o sus fobias no empañen que ante la cámara era una bestia de la verdad y de talento. Que su falta de salud no nos deje pronto sin su figura.

    Cuentan que en el Mundial 2010 se coreaba el lema: “¡Cuidado Holanda, que viene Alfredo Landa!”… Cuidadito sí, pero por el día que se nos vaya y no se le reconozca lo suficiente. Grande.

  • Anecdotario

    Paseando un día don Jacinto Benavente por la calle se le acercó una madre y le preguntó:

    «-¿Don Jacinto que tiene que hacer mi hijo para ser actor?».

    El premio Nobel le contestó:

    «-Señora, ¿cuanto aguanta su hijo sin comer?».

     

     

  • La fórmula del éxito

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    Hay una fórmula mágica para triunfar… ¿Cómo te quedas?… La escuché vagamente en mi adolescencia. Y ahora la voy yo a desvelar (ampliada) aquí y ahora:

    • Detecta al individuo de éxito que te ha de servir de referencia (¿a quién admiras tanto como para querer convertirte en algo parecido a ella o él?)
    • Estúdiale (¿qué hace/dice para tener ese éxito? ¿qué estrategias usa para estar ahí?)
    • Imítale (¿qué estrategia vas a seguir tú para conseguirlo?)
    • Alcánzale (¿qué logros te dan la medida de haberlo conseguido?)
    • Supérale (¿cuando has conseguido ser el nuevo referente?)

    ¿Defraudad@? Exacto… ¡Claro! Para el aspirante siempre quedará la ardua tarea de elegir a quien o qué seguir. Bienvenido al maravilloso mundo de tomar decisiones, de hacer elecciones vitales. Tras esta pequeña muestra de ‘psicología de supermercado’ que me he marcado va la verdadera dosis de sabiduría de la realidad  (que no es mía):

    ‘Ten cuidado con lo que deseas… porque a lo mejor se cumple’

    P.D. Note el amable lector que no hay intención de juicio moral por mi parte. Cada uno que elija lo que mejor quiera y pueda en la vida. Faltaba más!… sólo tiene que estar dispuesto a enfrentar las propias consecuencias.

    photo credit: 3:19 via photopin cc

  • Interrogantes

    Ya van dos trabajos ‘de bata blanca‘: científica en EL BARCO y farmacéutica en Gran Reserva (y recordemos una enfermera que no salió en el montaje final de un capítulo)… ¿los realizadores de este país quieren decirme algo? ¿hay vida más allá del sector sanidad?

    Y ya que estamos ¿si te pones calcetines de nylon tienes más cobertura con el móvil?

  • Franquezas

    En teatro el elemento dramatúrgico dominante… cuerpo y voz. En interpretación audiovisual son rostro y ojos. Cada uno tiene su mérito, francamente, y su dificultad.

    Yo creo estar entrenada para la sutileza…

  • Matuteando

    Ana Mª Matute, tercera de las tres únicas mujeres en recibir el Premio Cervantes, el galardón más importante de las Letras Hispánicas:

    «El que no inventa, no vive»

    (Parafraseando en su discurso a San Juan «-El que no ama, está muerto«)

  • Más Juliette

    Reponen el documental sobre Binoche en BIO. Recojo unas cuantas reflexiones más para añadir a las de la antigua entrada que escribí:

    «Cuando se toma una decisión hay que ir a la máxima intensidad si no ¿cómo se va a sentir la geografía interior?»

    «La mirada no puede mentir. Tanto si está vacía como plena… está ahí».

    «No consiste en ir a ninguna parte. Se trata de encontrar un eje dentro de ti como persona, como personaje, como actriz. Así saldrá la verdadera artista que llevas en el interior»

  • La Imbert

    La sonriente rubia de la foto es Sylvie Imbert, una maquilladora francesa que ha trabajado con los grandes nombres de la industria de nuestro cine… y que tuvo un ‘papel protagonista’ en que yo me dedicase a este maravilloso mundo de no-ser-todo-el-rato-yo.

    Cuando me presentaron a Sylvie el primer día de rodaje de una película en que yo estaba en el equipo de Dirección -allá por el 2003- creyó… que yo era una de las actrices.

    Cuando le dije que no, ella con ese empaque que tiene cuando habla y su maravilloso acento francés, me dijo: “-Pues deberías”.

    Durante semanas me lo repitió una y otra vez, me dijo toda clase de cosas amables y generosas (sobre todo sobre mi físico, algo difícil de encontrar entre mujeres), bromeaba con hacerme retoques de maquillaje a menudo!

    Le gustaba mi cara y, aunque yo aseguraba que con eso no basta, sugería que al menos «era una forma de empezar, entrar, llamar la atención y luego ya demostrar«… debía intentarlo…

    Cuando terminó el rodaje me matriculé en una escuela de interpretación.

    Y hasta hoy.

    Obviamente ya había algo dentro y, de manera sencilla y natural, resonó.

    La semana pasada nos reencontramos en un cortometraje, maquillándome estilo años 20 y siendo encantadora…

    Gracias Sylvie, al fin y al cabo si alguien merece aparecer en esta esquinita web que dedico a mi vida de actriz, eres tú.

    *No te pierdas la entrevista de cine que le he hecho tras ganar su segundo Goya 😉

  • Dirección de actores: Jaime Chávarri

    El director Jaime Chavarri junto a cámara
    Via academiadecine.com

    Recuerdo el momento: leí el correo en que me confirmaban que había sido elegida para participar en un taller de dirección de actores en el que Jaime (IMDb) transmitiría su experiencia a alumnos de la Escuela de Cine de Madrid (ECAM).

    No diré euforia pero sí ilusión.

    La Dirección de actores con Chávarri

    Cuando se tiene en la cabeza lo que todo el mundo conoce sobre Chávarri -(Wikipedia)- qué menos que la ilusión por ‘volver al ruedo’ a compartir unas semanas de trabajo actoral, entrenamiento… pero sobre todo análisis de texto.

    Sí, porque lo que me encontré fue una mente clara para, en poco más de 20 segundos, desglosar la dramaturgia de una escena dándole interés, calado, juego, tensión y clímax.

    Sin haberla visto nunca antes.

    Le presentaban una secuencia y él, de forma inmediata, daba unas directrices para hacerla interesante dejando la propuesta lejos de un resultado evidente.

    Elegí para mi primer pase la secuencia de una serie nacional con la que me convocaron una vez a su casting.

    JAIME

    ¿Qué secuencia has elegido?

    YO

    (…)

    Dudé un momento, pero no por no estar segura de mi elección sino porque sabía que se produciría un sordo murmullo, esa ligerísima pero palpable tensión de cuando la gente no considera tu texto propuesto ‘a la altura’.

    Porque claro, hay que ir de muy guay y muy cultureta y elegir cosas que te hagan quedar como el gran cinéfil@ que eres… y mostrar que sabes de ‘esto del filmar’ interpretando a la Streep, a Brando, a Robert de Niro…

    Esos suspiros y miradas soslayadas de cuando la gente tiene prejuicios. Creo que darse se dieron.

    Fue, no entre los compañer@s actores (no es corporativismo, es que estamos más bregados en eso de experimentar sin creernos la monda), sino entre los aspirantes a director/a…  ¿Quién no ha sido condescendiente y/o petulante en sus años de estudiante (…ah! no, de ‘profesional en formación’)? La primera yo, pero esa es otra historia…

    Por parte de Jaime no.

    De hecho, cuando acabó el primer pase, una de las primeras cosas que dijo era que el texto estaba perfectamente elegido*: una escena entre dos fuerzas en la que una ostentaba claramente el poder, había tensión y enfrentamiento. Y al final ganaba un personaje sobre el otro jugando la baza de ejercer ese poder.

    En definitiva que era, salvando las distancias, parecida a las construidas sobre la mafia en ‘El Padrino‘ (¡toma Brando, toma De Niro!… perdón): un pulso entre dueña de burdel y ‘señorita de moral desviada‘ subalterna.

    JAIME

    ¿Cuál es el texto?

    YO

    Una escena de… ‘Sin tetas no hay paraíso‘.

    No sé quien sería el guionista (de hecho seguramente serían dos: un escaletista que la armó y otro dialoguista que ‘la vistió’, gracias maj@s) pero que sepan que allí, entonces, nos fue muy útil, nos enseñó muchas cosas… y no sólo sobre interpretación.

    Claves que destaco de lo que opina Jaime Chávarri

    • El problema de la dirección de actores es que se quiere hilar muy fino y bordar cada frase en momentos en que los personajes son todavía ‘muñecos’, todavía no están vivos, cuando los actores todavía no están entregados a la escena. En cuanto estén entendiendo qué les pasa a ‘esos dos seres que se encuentran’ les podremos meter lo que pretendemos.
    • Si tienes oficio (cumplido que a mí me regaló… «-Si no lo dices revientas, maja«) en 2-3 minutos tienes las herramientas que necesitas para hacer lo que te piden.
    • En las escenas, si no te dejas afectar por el otro, si sólo estás encerrado en lo tuyo, todo se deshilacha.
    • La energía no va por frases, sino por situaciones. La mantienes hasta que algo pasa y la hace subir o bajar.
    • Si la escena es muy complicada ir a favor de texto siempre ayudará, aunque los personajes mienten más que hablan no te metas en trampas.
    • Hay muchas verdades… hay que elegir una y trabajar.
    • En un taller no interesa la Narrativa sino el Análisis: da igual la escena informando en su contexto de serie/peli/etc. Lo que importa es qué le pasa a un personaje A y a un personaje B y el trabajo con la curva de dos actores. Así que, para escenas aisladas, desentrañar los ‘primarios’ de la situación dramática. Algo exprés: ¡los miedos de los personajes!
    • En Dramaturgia, parámetro de «tragedia griega» significa que, en cualquier época, en cualquier parte del mundo, es entendible y reconocible (conflicto madre e hijo, etc).
    • Y algo divertido… el Plano mueble-bar: si hay alguna parte del texto que se le resiste a algún actor/actriz o no le sale como tú quieres ¡hala! a servir una copa… de espaldas.

    A un ‘tallercito’ para entrenar en mentir profesionalmente creo que no se le debería pedir más.

     * No sé si él notó aquella casi imperceptible sensación mía de no estar segura de si decir de dónde provenía la escena… Puede que lograra intuirlo y me quisiera brindar seguridad (algo que todo director -o aspirante- debe hacer como buen entendedor de la psicología humana) con sus palabras reconociendo como acertada la elección. Quizás…

    [ACTUALIZACIÓN: He vuelto a este taller de la Escuela de Cine de Madrid cinco años después… Obviamente en ese periodo he crecido, evolucionado, trabajado más -por ejemplo en El Olivo de Icíar Bollaín- o descubierto otros maestros -como Lima- y mi visión no podría ser la misma ni aunque quisiera. Esta vez no he podido dejar de percibir la diferencia entre aquellos directores que conocen el ‘oficio íntimo’ de los actores o quien no lo ha experimentado nunca… En el primer caso siempre comprenderá que la base de la interpretación libre, comprometida, expuesta y ‘desde dentro’ se basa en esa relajación que a la vez se cimenta en la confianza… Si alguien en vez de acompañarte pone, el foco de la persona que está trabajando con sus emociones, en lugares equivocados o con comentarios… no malintencionados pero quizás tampoco pertinentes… esos ‘seres frágiles’ que son los actores darían, seguro, mucho más de sí. Recordando lo ya citado más arriba:

    El problema de la dirección de actores es que se quiere hilar muy fino y bordar cada frase en momentos en que los personajes son todavía ‘muñecos’, todavía no están vivos, cuando los actores todavía no están entregados a la escena.

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