Evolucionar como actor: la cocina de la interpretación

Evolucionar como actor: 2 cosas imprescindibles

En los trayectos de coche para llevar a mi mini-yo a la guardería escucho la radio en inglés (que queda muy Pro). Y en uno de ellos, la semana pasada, escuché la historia de alguien peculiar, un genio en su campo, cuya historia me ha llevado a aplicar dos de sus características que mejor considero que se adaptan para conseguir evolucionar como actor (aunque sirve para cualquier persona creativa/creadora)…

“-¿Oiga una semana para procesar dos características y aplicarlas a la interpretación?… “-Estooo… es que va a ser que yo… no soy un genio”.

El mejor cocinero del mundo

Ferrán Adrià, el que consiguió llegar a ser considerado el mejor cocinero del mundo empezó su carrera en un hotel.

Vale hasta ahí bien.

Trabajaba en la cocina, sí, pero no cocinaba: su gran comienzo fue de lavaplatos. Ni siquiera sabía cocinar (al menos no a un gran nivel)…

Evolucionar como actor: la cocina de la interpretaciónphoto credit: Renée S. Suen via photopin cc

¿Cómo el ‘creador culinario’ que llegó a tener hasta un millón de reservas en su restaurante llegó a ser, pues, lo que era?

Sería gracias a dos peculiaridades de su infancia.

Esa frase hecha de que ‘detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer‘ se cumple aquí a rajatabla… Y la de que ‘madre no hay más que una‘ por descontado, esa es universal.

Al grano, dos secretos:

  • Adrià se crió en una casa donde su madre cocinaba de maravilla. Bingo. Sabía lo que era comer bien y lo que no. Creció pues forjándose CRITERIO (que pudo después aplicar en su especialidad).
  • Y cuenta que una de las cosas que más le encantaban de lo que hacía su madre era… la tortilla de alcachofas.

Vale y qué tiene que ver una tortilla con evolucionar como actor

¿Has arrugado la nariz como el 90% de la gente lo haría al leer el segundo punto? ¿Alcachofas? ¿En una tortilla? ¿Para qué? ¿Por qué?…

No, no no no. Esa no es la pregunta adecuada.

La respuesta adecuada en forma de pregunta… es (pongan vehemencia, contribuyan al aire épico del post de hoy por favor):

¿Y por qué no?

En serio, el segundo punto es básico.

Si  te chirría déjame que te diga (sin acritud, eh, vamos a llevarnos bien digitalmente) que te falta una cosa imprescindible, saber que con prejuicios no se llega muy lejos.

Para este creativo se convirtió en lo mas normal del mundo la mezcla de ingredientes aparentemente inverosímiles como parte de una misma receta…

Y junto a su talento innato, su madre le dió sin intuirlo -supongo- la receta del éxito, dos claves básicas que interiorizó  para evolucionar mental, culinaria y profesionalmente.

Estos dos secretos aplicados a evolucionar como actor o actriz

El criterio en su mayor parte no nace, se hace, así que ya estás tardando en dedicar parte de tu escaso tiempo (si tienes hijos sabes de lo que estoy hablando, si no… ‘corred insensatos’ ) a educar el ojo, la mente, el alma y todo lo que te quepa: acude a exposiciones, conferencias, ciclos de cine, viaja, lee, conversa…

Otro de los mejores consejos del profesor de realización de último año de la facultad fue decirnos que si queriamos aprender a componer, a crear imagen o foto interesante desde el punto de vista visual y de encuadre, viésemos toda la pintura de los grandes maestros que pudiésemos…

No te estoy diciendo que vayas de cultureta, te invito a que empieces por saber qué te atrae e interesa y comiences por ahí… y luego profundices con cosas más difíciles, más inquitantes para tu yo podríamos decir… Expande el alma, compañer@ (además de partírtela buscando trabajo en esta gran ciudad).

En cuanto a la falta de prejuicios, será una obviedad pero no quieras saber cuánta gente en esta profesión hace uso y abuso de ellos.

Delante y detrás de cámara, antes y después de oír Acción, antes y durante un análisis de texto y siempre en cuanto a personajes que creemos en las antípodas de nuestra personalidad.

Alto ahí, no cometas el error de creer que los seres humano somos tan distintos.

Todos tenemos TODAS las emociones dentro, sólo damos más alas a unas más que otras pero como intérprete trabájalas sin excepción, da rienda suelta a lo que te exija el personaje y la escena, sin remordimientos, sin juzgarte… sin prejuicios.

Porque, si no, no estarás siendo el mejor actor o actriz que puedes ser, si les dejas atarte te impedirán ser libre en escena y matarán cualquier posibilidad de crear un momento mágico, de esos que cuando dicen corten todo el mundo parece dejar de respirar…

Al amigo Ferrán, su madre, le sirvió como ejemplo vivo y cercano de que: con criterio y falta de prejuicios puedes tener una mente abierta y lo que es más importante, preparada para RECIBIR.

Cuántas veces te habrán dicho en una clase de interpretación que te esfuerces ¡en recibir! en abrirte con los cinco sentidos, en dejarte tocar por cosas que estén sucediendo(te) en la escena…

Así conecta la interpretación con una tortilla de alcachofas.

A mi manera, al final sí que voy a ser un genio y todo… Bueno, o no.

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photo credit: Palau Robert. Generalitat de Catalunya via photopin cc
 
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