Luchad como leonas!

Luchad como leonas!

Si miras sus manos aferrando fuertemente el premio contrastan con la voz temblorosa y frágil con que pronuncia su breve, emocionado discurso.

Es un león alado… el premio, digo.

Aunque ella también tiene ya algo de eso… Y es además actriz, española, mujer… madre…

Puede que sólo te identifiques con uno de esos ‘atributos’ o con todos: seguro que si eres madre -te dediques a lo que te dediques- sabes lo difícil que nos lo pone el sistema para sacar adelante a nuestros cachorros…

Aunque si eres mujer también sabes lo difícil que es salir adelante, para una misma, en esta sociedad que prefiere que las alas solo las despleguemos en anuncios de compresas postmodernas… ‘productos de higiene femenina’, digo.

Como esto es un blog de actores y actrices me vais a permitir que me dirija a ellas… a ti, actriz.

Que te dejas los días de pie para estudiar de noche la enésima obra de Microteatro.

Que te cruzas la ciudad para ese enésimo casting en que sabes que te van a decir que no… pero vas porque tienes la esperanza de que un día sea Sí.

Que no sabes cómo vas a pagar la habitación/apartamento/solución habitacional en que caben tus sueños, esos que persigues de día y te asaltan de noche.

Que finges al teléfono que todo va bien cuando llaman esos titanes de tu infancia a los que llamas padres.

Que el café/té ‘con sacarina, gracias’ porque tienes sesión de fotos y hay que bajar, como sea…

Que cuando te dan un papel en una peli objetivamente masculina y el primer premio de la cinta te lo llevas tú no te haces ‘pajas mentales’ ni te permites -a tus 40- delirios de princesa: lo único que pides es que te pueda servir para trabajar.

Más.

Porque después de que se apaguen los focos, las joyas vuelvan a sus estanterías y se plieguen las gasas tú vuelves a tu solución habitacional, donde te espera tu hija… esa para la que eres el titán de su infancia.

Cuando me enteré del triunfo de Ruth Díaz escribí en redes sociales:

¿Que por qué me alegro tanto del premio de #RuthDíaz en la sección ‘Horizontes’ de Venecia? Leo en entrevista “Cuando empezaba a despegar como #actriz, llegó la crisis y un embarazo, lo que paralizó un poco su carrera” y pienso que tenemos todas tanto en común que alegrarse tanto por ella es celebrar que el triunfo es de muchas… Ha aportado toda su VERDAD por encima de exigencias de otra índole… y entiendo que hay resquicios de luz en nuestro mercado y motivos para la esperanza… Enhorabuena guionistas por su papel, enhorabuena director y Productora por apostar por ella… Enhorabuena Ruth. Disfruta, compañera… por todas…

Puede que escriba un post tan visceral -puede no, seguro- porque me he sentido reflejada en ella…

Poco antes de lanzarme al oficio del sentir, las series estaban plagadas de treintañeros: aunque la trama fuese en pasillos de instituto todos eran lo que hoy se define como unos ‘viejunos’… Los chistes con eso son legendarios.

De repente, todo en el sector da un drástico giro: comienza la crisis bajando la producción y los castings empiezan a ser masivos para edades muy muy cortas, que canten y bailen y sean muy frescos y muy ‘naturales’ tanto que solo hagan de sí mismos en pasillos de colegios, internados y series con nombres como ’18’…

Para cuando se pasa la moda y aparece una nueva -las de época- yo ya perpetro un embarazo y el universo entero se detiene (¡tanto! que… recuerden… con un bombo de 8 meses mi representante me deja. Por carta).

Ni focos, ni aplausos. Silencio. Vacío.

Pero mucho amor, eso sí.

Seguro que Ruth tenía consciencia de no solo valer sino de que ‘eres buena, nena’… pero falta que lo sepan los que deciden, los que mandan, los que en este país escogen los repartos.

Por eso la entiendo -la entendemos muchas, tantas- cuando desea en las entrevistas humilde y simplemente ‘que finalmente sienta que tengo un hueco en esta profesión, que cuenten conmigo‘.

Una profesión en que el 80% de los papeles son todavía principalmente masculinos (¡y cómo me alegro por los compañeros, que tengan trabajo, mucho!)… pero para los femeninos hay cola y siempre son para rostros conocidos (con excepciones con directoras y directores como Iciar Bollaín, o Raúl Arévalo en la suya, que defienden una elección de rostros más desconocidos para el gran público).

Ole por ti, Ruth.

Compañeras, puede que en este inmenso Instagram que es nuestra querida y dura profesión no tengamos el filtro Venezia, pero yo solo puedo deciros… “-¡Adelante!”, deciros “-¡Ánimo!

Por nuestras hijas y sus oportunidades, salid, seguid, luchad como Titanes…

Desplegad vuestras alas…

LUCHAD COMO LEONAS! 

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