miedos del actor y cómo conseguir libertad

Un tiempo fuiste el mayor artista del mundo… ¿te acuerdas?

¿Sabes lo que paraliza?

El miedo a que sepan quién eres… En el sentido más amplio del término: tus miserias también.

Cuando no quieres impresionar a nadie tienes una seguridad aplastante.

No me refiero a una actitud prepotente sino rebosante de templanza, cercana.

Uno es verdaderamente libre cuando deja de sentir vergüenza de sí mismo

Nietzsche

Tres miedos que acechan a los actores

Estar en activo’ para referirse sólo a cuando estás contratado -y cobras- será común para otras profesiones pero no para la de la interpretación.

Los actores cuando no estamos cobrando normalmente estamos pagando: entrenando, formándonos, acudiendo a talleres, seminarios, conferencias, leyendo reseñas, libros… ¿quizás un blog?… para seguir con el engranaje a punto.

Estamos permanentemente luchando contra el miedo… ¿a quedar rezagados, a quedar oxidados?… y a no dar la talla…

Miedos que tarde o temprano, en algún momento, asaltan a aquell@s que se dedican al fino arte del ‘engaño':

  1. Miedo a ese gran y continuo proceso de selección (y el NO) de los castings
  2. Miedo a olvidar tu texto/réplica/separata
  3. Miedo a no estar a la altura de lo que pide el guión cuando, finalmente, consigues volver a estar en activo…

Trabaja tus miedos

Cita para afrontar los miedos frente al público

Lejos de querer dar lecciones a nadie lo que sí he comprobado a lo largo de estos 16 años en set y plató (y en esa formación continua en las temporadas de paro ;) es que hay soluciones para casi todo lo que asalta y socava sin contemplaciones nuestra confianza.

Esta semana escuchaba a Geraldine Chaplin contar que su padre le insistía:

Pues si lo dice Chaplin, genio y figura… y parte de nuestro noble arte del mentir, yo que te voy a decir…

Así pues otros tres puntos que quiero enumerar en este post, para poder trabajarlos, por si son de alguna ayuda a la hora de afrontar dichos miedos:

  1. Control de expectativas
  2. Concentración
  3. Acceso a tus emociones

El control de las expectativas

He visto con mis propios ojos que en rodaje hay cierta gente que actuando por primera vez (sea recién llegada, sin experiencia, de la edad que sea o porque la producción prefiere no actores para contar la historia) está completamente relajada, sin tensiones, que fluye…

Luego he visto también, que si se profesionalizan, conforme les van exigiendo algo más que hacer de sí mismos van perdiendo ese ‘don’ pero ¿por qué su primera vez son capaces de asombrar con esa soltura?

Muy fácil.

Porque no se han creado expectativas.

…No pasando por todos esos años de formación implacable y exigente con sus miedos, sus emociones, sus corazas y sus aspiraciones.

No viviendo la amarga sensación de digerir el rechazo una y otra vez, escalable… y por esferas crecientes de poder (rechazo de un primer filtro de representantes, filtro de directores y directoras de casting, filtro de equipos de producción y, por último en la cumbre, de los que hoy mueven el mercado de la ficción nacional, el filtro por rechazo de directivos de televisión)

Cuando a uno le importa hasta la extenuación en lo que está involucrado, cuando el rechazo duele en retroceso, cuando de las consecuencias de hacerlo bien o no dependen tu trabajo y el tener continuidad o no… pues eso, qué te voy a contar que no sepas.

Si hemos aprendido que en cuestión de interpretar la Anticipación de lo que siente/le sucede a tu personaje mata el sentido, el tempo y la estructura narrativa de la secuencia, como intérprete las Expectativas te llenan de nervios, inseguridades, miedos como los citados más arriba, que te vacían de verdad y credibilidad y te llenan de acartonamiento.

Y no has sido contratado para eso.

Ellos y ellas tienen la tranquilidad del que no sabe el peso de la responsabilidad. Pues tienes que conseguir eso mismo… pero con el bagaje de todo lo que sí conoces y has vivido en esta profesión hasta hoy.

Y se puede.

Te lo aseguro.

Sigue leyendo.

Concentración

Si te concentras te centras. Si te centras, respondes o como escribí hace tiempo:

Si te sintonizas te calmas, si te calmas te liberas, y si te liberas fluyes

La concentración es algo que se puede cultivar, además.

Sin rollos metafísicos, sólo quiero hacer referencia a que la meditación te puede ayudar en ese sentido.

[Editado: ¿Por qué he cambiado la meditación por el Mindfulness?]

Es difícil llegar a una meditación profunda, requiere años de práctica si se busca que sea trascendental, pero hay métodos y técnicas sencillas (respiración, focalización, vocalización…) que ayudan mucho.

No pases por encima de esta cuestión, centrarte en el momento de la verdad en lo que de verdad importa marcará una diferencia en que se te vea en personaje, reaccionando abierto y presente… o preocupado y con rictus crispado por cuestiones que no deben asaltarte justo aquí y ahora.

Michael Caine, en su libro ‘Actuando para el cine’ explicaba que uno de los trucos infalibles para lograr eliminar el nerviosismo, el temor a equivocarse, en definitiva los miedos que asaltan al intérprete es… preparación, preparación, preparación: estudia, haz análisis de texto, memoriza hasta que lo puedas recitar del derecho y del revés y, en cuestiones más prácticas para evitar nervios por cosas tan tontas como llegar tarde o perderse, planifica cómo llegar al lugar en que te han citado o ponte dos despertadores para levantarte si es preciso para no tener la mente ocupada en cosas que te descentran. Objetivo. Trabajo.

Si lo dicen Caine y Chaplin pues habrá que currárselo, digo yo…

Acceso a tus emociones

Esto depende mucho del punto del camino en que estés, de cuándo y cuánto estés de disponible, de cuantas corazas te hayas quitado a estas alturas, de cuánto del niñ@ que fuiste hayas podido rescatar…

Pero es el acceso y el control de tus emociones lo que te colocará en la categoría de profesional y te dará confianza cuando esperen ‘esto o aquello’ de ti.

Sólo puedo volver a encomendarte a tus grietas, a pensar la frase pero decir la emoción… y desearte mucha suerte, querid@ titiritero.

Que lo puedas seguir siendo muchos años (si es que IVA, fiscalidad y políticas culturales, te dejan).

Y que nos crucemos, ojalá, alguna vez…

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photo credit: subcomandanta via photopin cc

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